sábado, septiembre 08, 2007

Tu risa; tu voz; tus ojos; tus sospechas; tus picazones y tus uñas; tu apetito; tu abrigo; tu paso, tu ritmo, y tus pies y su indomable aspereza; la placentera sensación de llenar los pulmones; tus enojos; tu discriminación olfativa; tu tacto que no miente; tu curiosidad; lo que no puede compartirse; lo que elegís no decir; lo que tenés ahí mismo y no te ves; lo que no podrías callar; lo que estás gestando semisecretamente; el borrador de tu plan de ataque y tu fantasía de una defensa alegre; tus cabezas embalsamadas de tropiezos desparramantes; las mil y una máscaras de tu insondabilidad; lo que robaste y se te rebela y quiere irse; ¡lo que viste!; lo que robaste y ya es tuyo; las riendas; tus cuadernos; tu memoria musical y el olvido que usás como pimienta; ése sentimiento que entibia y aquél otro que incendia; tu maletín y tu candadito incorruptible.
Todo eso que traés y no está en venta.

jueves, agosto 30, 2007

Para ir perdiendo peso paso a paso: un tajo hondo en el corazón de la mochila.

Y caminar despreocupadamente...

domingo, agosto 26, 2007

Domingo, 5:45am

Me vi dos películas “al hilo”. Muy distintas ellas. Y a la vez no tanto, porque tratándose de seres humanos… . En una comenzaban a extinguirse los mayas. Corrió sangre. Y creo que en un momento pensé en "Las causas" de Borges, y en otro momento pensé en porqué a esta segunda película de Mel Gibson no le habían dado tanta bola. En la otra, las historias de unas ocho o diez personas “comunes” se enredaban y algunos crecían, y otros no tanto, o todos crecían y algunos aprendían a morirse. Ahora mismo solo se me ocurre pensar o sentir que vivir no puede ser tan grave. Así de optimista quiero dormirme antes de que se me haga de día. Los sentimientos, los únicos seres que una vez puestos en cautiverio, no dudan en suicidarse.

viernes, agosto 24, 2007

Bondi


Mientras me distraigo con las veredas
El tiempo se detiene en un lugar donde busco algo.
Busco algo que no encuentro porque busco
En un lugar donde estoy buscando.
Los hinchas de la mariguana me distraen ahora
Con una idea acaso banal:
El que busca, busca.



Walter Piancioli, Siete cuadernos rayados, 2001.

miércoles, agosto 22, 2007

Primero la miraba y pensaba, yo no sé que será la vida, pero si de algo estoy seguro es de que no es el rugby, como afirma esta publicidad de Visa (ustedes no ven que es de visa pero yo se los cuento), y me brotó (porque ya la conocía y me gustaba) aquella idea de Bataille, que conocí por Alejandro (a Bataille y a la idea), de que la vida es una aventura ininteligible. La vida no es una experiencia predeterminada, más bien todo lo contrario. Y no es una experiencia que nuestro entendimiento pueda abarcar por completo, nuevamente, más bien todo lo contrario. Por lo tanto no hay tanto que entender y sí mucho que movilizar, cultivar, y sentir. Lo explica con tanto arte Alejandro en éstas palabras, que los invito a leerlas. Y qué linda me quedó la foto, ¿eh?


*Capturé la imágen en Auckland

martes, agosto 14, 2007

De repente me encontré pensando: “tengo que bajar las pulsaciones. Y subir algo, pero no sé bien qué…”.

miércoles, agosto 01, 2007

Clases pre-vuelo: brazos abiertos, ojos cerrados, y un ventilador apuntando a las axilas.

lunes, julio 23, 2007


Lunes: una ramita quebrada gritando como loca en el medio del sendero
Martes: aquél repentino ataque de tos
Miércoles: aquélla odiosa estadistica
Jueves: el nombre de aquélla calle
Viernes: se acaba el azúcar
Sábado: una canción me hizo ring raje

Domingo:
De repente me encontré pensando:
Mi mejor misterio se pasó la semana dejándome pistas, y yo me pasé la semana haciéndome el dobolu…


viernes, julio 20, 2007

De repente me encontré pensando: “qué cosa esto de que todos los vecinos sean a medias personas, a medias simpáticos, a medias fantasmas, a medias raros, a medias locos, a medias insoportables, a medias solidarios, y hasta a medias vecinos los que se acercan sólo los fines de semana…”

jueves, julio 19, 2007

De repente me encontré pensando: “mi mejor guerrero se pasó la mañana hirviendo verduritas...”.

jueves, julio 12, 2007

Singing

Me pasé la mañana caminando por la ciudad. Casi no hablé con nadie. Entré en varias librerías buscando un par de libros que se me estaba haciendo difícil conseguir. Y todo el tiempo tarareaba, a veces para adentro y a veces para afuera, éste estribillo:

“It’s the end of the World as we know it,
it’s the end of the World as we know it,
It’s the end of the World as we know it,

and I feel fine!”

miércoles, julio 11, 2007

De cuaderno

Casi una semana sin escribir acá. No sabía si volver. Qué suerte volver. Mirá si no volvía. Imposible. Mi sangre pide tinta. ¿Y mi tinta pide sangre? No sé. Ojalá.

viernes, julio 06, 2007


Llegué. De noche. Cansado. Pobre. Débil. Unido, pero con lo justo. Y soy un cuerpo. Y me tenía que hacer algo de cenar. Un omelette, que me sale tan bien, tan propio. Cuando uno crea algo, se saca una parte de sí mismo y le da vida propia afuera de uno. Y tiene toda la vida para mirarse a uno mismo al mirar eso que creó. No sé si tanto. Lo que sí sé es que la idea de hacer algo que uno sabe que hace bien, es una gran estrategia para volver a uno. Pero antes de cocinar tenía que poner música. Le puse a la bolita paraguaya, que no sé donde aprendió a leer cds, un disco copiado. Robado, si querés. Tuve a penas un instante para sentirme un auténtico ladrón de arte. Simplemente quería la música (será que es eso lo que quiere un auténtico ladrón de arte). Y no es un disco triste el que puse. Acaso un disco para aprender a estar colgando de un hilo sin soltar la belleza que el mundo no deja de tener ni por un instante. Pero lo que sí es, es un disco profundo, y no sé si oscuro, pero por lo menos sombrío. No. Sombreado digamos. ¿Un disco para espíritus espeleólogos? Sí, no sé, no importa. Cuestión, que es copiado. Porque me lo bajé. De algún árbol o de alguna nube. No sé ya ni de dónde, pero hace un tiempo me baje este disco para drenar la tristeza y el enojo y volver a mí. Y la bolita no me lo lee. Como no estoy para pataleos, mucho no insistí porque sabía que no había caso. Puse otro. Original, desde la perspectiva legal por lo menos. Y lo lee. Y ya suena. Y me gusta también, eh. Pero no es el que yo quería. Y me voy a cocinar, como dije, ese omelette que todavía no existe. Y solo quería decir, para que quede claro, que esta noche fría de otoño no estoy escuchando el disco que quiero escuchar. Eso.