
(del buenísimo librito "Freud para principiantes")
gotas desbordantes para mares entusiastas; luminosidades insinuantes para estornudos de rienda suelta!
Ahora es la mañana, el después de haber dormido. El café opera como droga de la verdad del día. Solo algunos se atreven a volver del sueño, y el último de los días, lo será por no haber vuelto. Me vine a estudiar a la biblioteca, y desde abajo me llega en burbujas Reveal, de R.e.m. Dormí bien. Dormí, simplemente. Ahora está nublado a más no poder. Ya era hora de que la primavera se pusiera seria y pelotuda. You know who you are, canta Michael. No sé, mirá.
Cuaderno 5, de la primavera pasada.

Son las diez de la mañana, Starbucks tiene ya más movimiento que cuando llegué. "Malditas despedidas, me están volviendo viejo", canta Andrés en mi ipod. Che, qué bien que pasa música el shuffle de mi ipod. Engancha los temas con un hilo sensible que casi me asusta.
